Las diferencias entre estudiar en la universidad en EE.UU. o en el Reino Unido (1ª parte)

Las diferencias entre estudiar en la universidad en EE.UU. o en el Reino Unido (1ª parte)
03Ene 2021

Sin duda existen diferencias entre estudiar en una universidad en EE.UU. o en el Reino Unido, por lo que, a la hora de decidir si conviene más estudiar en un sistema o en el otro, hay varios factores a tener en cuenta. En este artículo exploraremos algunas de las particularidades de cada sistema universitario e intentaremos incluir algunas de las excepciones como pueden ser las de Oxford y Cambridge en el Reino Unido. Es importante conocer las diferencias entre estos dos sistemas porque cada estudiante tiene una personalidad distinta y por lo tanto ese muy posible que se adapten mejor a un sistema que a otro. 

Puesto que es un tema extenso, habrá una continuación de este contenido en un segundo artículo.

Vocabulario: diferencias entre college, school y university

En Estados Unidos a la universidad se le suele llamar college. En el Reino Unido se le llama university. 

Esto puede resultar confuso en el caso de Oxford y Cambridge porque estas universidades están compuestas de colleges. Cada college de Oxbridge (como se llama a la pareja de universidades en conjunto), opera de manera bastante independiente, pero forman parte, en su conjunto, de la universidad en sí. A fecha de hoy, Oxford está compuesto por 39 colleges y Cambridge por 31

Las universidades americanas suelen estar divididas en schools, que se denominan según su concentración académica. Habría un engineering school, un medical school, etc. 

Grados de profundidad y flexibilidad

¿En Estados Unidos?

Las carreras americanas suelen tener una duración de cuatro años. Un estudiante puede explorar una gran variedad de asignaturas antes de elegir su major (concentración). Lo más normal es que lo hagan al concluir el primer año, pero también es común hacerlo al final del segundo. Este tipo de flexibilidad no es posible en las universidades británicas, con lo que a veces se eligen carreras de manera apresurada o insuficientemente contrastada.

En EE.UU., la flexibilidad es tal, que después de haber elegido su major, se ha calculado que aproximadamente un 80% de estudiantes lo cambian por otro al menos una vez. En el Reino Unido, también se puede cambiar de carrera, pero esto suele significar volver a comenzar de cero, a no ser que haya muchas asignaturas que se solapen entre las dos carreras. La convalidación de créditos suele ser mucho más flexible en el sistema americano.

También hay estudiantes que tienen muy claro lo que quieren estudiar en el sistema americano y declaran su major al comienzo de sus estudios. Aún en estos casos, estos tienen que escoger otras asignaturas durante sus dos primeros años de estudios.

Las matemáticas son una de estas asignaturas que muy a menudo son requeridas en el primer año de un programa americano aunque el estudiante no tenga un interés en ciencias o asignaturas analíticas. Las otras asignaturas obligatorias suelen ser escritura, ciencia y ciencias políticas.

El sistema americano se parece más al de sus Advanced Placements (APs), o incluso al del Bachillerato Internacional (IB), al preocuparse más por permitir al estudiante explorar un amplio espectro de posibles áreas académicas.

Edificio de la Northwestern University

¿En Reino Unido?

En el Reino Unido las carreras suelen durar tres años (excepto en Escocia, donde suelen durar también cuatro), si bien es importante mencionar que es muy común que una vez terminada la carrera haya un cambio en la especialización del graduado, ya sea en el ámbito laboral a través de formación profesional o realizando estudios de postgrado. Está bien visto que un graduado en físicas, por ejemplo, entre en el mundo de las finanzas o que un graduado en historia termine haciendo una conversión para licenciarse como abogado. Se podría decir que en el Reino Unido hay una flexibilidad que viene después de la especialización, no antes como en Estados Unidos.

El enfoque británico, para tratar de abarcar más, consiste en que que la carrera, ya en su título, dé a entender que hay un enfoque multidisciplinar. El famoso programa de Oxbridge llamado PPE (Philosophy, Politics and Economics) es un buen ejemplo de esto. Pero también nos podemos encontrar con history with Spanish, physics with philosophy, economics with legal studies, art with industrial design, etc. Aun así estas carreras carecen de la flexibilidad de los programas americanos y siguen teniendo mucha profundidad, por lo que si la carrera es de historia, entonces historia es lo que se va a estudiar (no habrá requisitos de asignaturas comunes, como por ejemplo las matemáticas, en EE.UU.).

Además, vemos que el sistema universitario en el Reino Unido es, en cierto modo, una extensión de su sistema nacional de evaluaciones de bachillerato, conocido como A-levels. Estos ya reducen a tres o cuatro las asignaturas que se estudian con la edad de 16, con lo cual hay un filtro limitante ya antes de presentarse a la universidad, en la cual se continua el proceso de especialización. 

Algunas ventajas del sistema británico

Una ventaja del sistema británico es que un graduado en una especialidad tiende a tener un conocimiento más profundo de su asignatura que el equivalente de una universidad americana. Por lo tanto en casos particulares es posible que una empresa o institución se decante por el primero, si el puesto requiere una gran profundidad de conocimiento. Otra ventaja es que si se desea estudiar medicina, dentista o derecho, el Reino Unido ofrece programas como primer grado (licenciaturas), mientras que en EE.UU., solamente se suelen cursar estos estudios a nivel de post-grado.

Evaluaciones durante la carrera

La diferencia a la hora de evaluar a los universitarios también nos da una importante referencia. En Estados Unidos se evalúa al estudiante a través de una variedad de actividades: se puntúan proyectos, redacciones, presentaciones orales, asistencia a clase, exámenes escritos, exámenes orales, etc. De esta forma la evaluación es continua y se puede decir que trata al estudiante más como a un “niño pequeño”, en el sentido de que hay un mayor seguimiento de su progreso.  

En el sistema británico también hay requerimientos continuamente pero estos no suelen puntuar en la nota final. Hay que completarlos dentro de un periodo de tiempo definido, eso sí. Para evaluar el nivel del estudiante, suelen realizar exámenes a final del año o del trimestre, sobre las que la nota depende en su mayoría. Esto puede ser muy estresante para algunos tipos de estudiante. 

Hay dos ventajas aparentes en este sistema de evaluación un tanto tradicional que usan en Reino Unido:

  1. Se exige al estudiante que se organice él mismo. Le da una libertad que hará que tenga que ejercitar su fuerza de voluntad, su disciplina y su sentido de la responsabilidad. En muchos casos, esto es beneficioso y sale bien. En otros muchos el estudiante es aún demasiado joven y le cuesta operar dentro de una libertad tan grande, habiendo salido recientemente de un sistema escolar mucho menos laxo.
  2. Esta manera de evaluar permite al estudiante redimirse o recuperarse si ha tenido un periodo difícil durante el año, ya que potencialmente podrá prepararse los exámenes bien y así no dejar rastro de este periodo, algo que en una universidad americana hubiera afectado a la nota final

Tipo de pedagogía

En el Reino Unido, la mayoría de la pedagogía se imparte a través de lectures, que son charlas en aulas con muchos estudiantes. A veces puede haber más de cien, lo cual limita el contacto con el profesor de manera directa. También hay clases más pequeñas de estudio llamados seminars, puede haber laboratorios, talleres prácticos, etc. dependiendo del tipo de carrera. Pero los lectures suelen ser el pan de cada día. En Oxbridge, también hay tutorials semanales, que consisten en tener a dos alumnos con un profesor, que les guía de manera más personal. Esto es algo poco común en el resto de universidades británicas. 

En EE.UU., las clases varian más de tamaño y de tipo, y la principal diferencia es que en general hay más oportunidades de interacciones de manera personal con los profesores.

Resumiendo

En este artículo nos hemos concentrado mayoritariamente en las diferencias curriculares y estructurales al comparar los dos sistemas educativos. Es importante recordar que hay muchas instituciones con sus propias particularidades y lo que hemos incluido aquí es correcto a grandes rasgos. Estas diferencias son notables y requieren mucha atención a la hora de elegir qué sistema puede orientar y retar a un estudiante mejor en su crecimiento y desarrollo. Hay más aspectos que también son de gran interés, pero que abordaremos por separado en un segundo artículo. Son aspectos como los sociales, deportivos, extra-curriculares y financieros. Responderemos a las siguientes preguntas, y a alguna más.

¿Cómo está organizada la vida social de los alumnos? ¿En qué sistema es más fácil integrarse socialmente y hacer amigos que duren toda una vida? ¿Cómo se organizan los deportes, los clubes y todas las otras actividades extra-curriculares en ambos sistemas ¿Cómo se accede a becas en ambos sistemas y cuáles son los gastos que debo tener en cuenta a la hora de decidir entre un destino u otro?

Mientras, no te pierdas este artículo con consejos para estudiar la carrera en Estados Unidos.

Sobre el Autor

Guillermo Machado

Guillermo Machado

Guillermo Machado es un educador con inquietudes holísticas, que ha tenido oportunidad de ejercer en más de diez países como parte de su trayectoria profesional. Graduado en Físicas por la universidad de Oxford y luego habiéndose especializado en educación en Nottingham, su interés actual radica en la pedagogía basada en el desarrollo de proyectos, y en cómo fomentar el desarrollo emocional de los alumnos de forma integrada con su formación académica.

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