¿Cuál es mi rol en el mundo? (I)

¿Cuál es mi rol en el mundo? (I)
19Nov 2022

Las humanas y los humanos debemos poner cuidado en todo. Cuidado por la vida, por la naturaleza, por el cuerpo, por el espíritu. Por la casa, por los que amamos. Sin el cuidado, la vida perece.

Leonardo Boff

Vivimos en un mundo sobreestimulado en el que somos víctimas de infinitas cantidades de información que muchas veces son difíciles de digerir y de procesar. Antiguamente la sociedad solo se enteraba de las cosas que pasaban en el barrio, donde se alternaban buenas y malas noticias. 

Sin embargo, a día de hoy, en este mundo globalizado e interconectado en el que vivimos, es muy complicado mantenerse informado sin pasar la línea roja de la sobreinformación. 

Además, es complicado encender la televisión, consultar el periódico online o bichear las redes sociales sin recibir malas noticias de catástrofes naturales, crisis climáticas, terrorismo…

Si un extraterrestre viniera a visitarnos y estuviera un día viendo las noticias y consultado los periódicos y redes sociales, podría pensar que el ser humano está en pleno declive y el mundo que conocemos está a punto de desaparecer. 

Factuflness

En el próximo artículo te hablaré de un libro increíble que leí y recomiendo de Hans Rosling titulado: Factfulness: “Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas”. Este libro increíble habla basado en datos objetivos analizados de las últimas décadas y te demuestra la cantidad de cosas en las que hemos evolucionado como sociedad y como especie. Algunos de estos aspectos son:

  • mejora de los índices de escolaridad
  • reducción de las tasas de analfabetismo
  • erradicación de numerosas enfermades
  • mejora de los índices de pobreza del mundo…

Y estos son solo algunos de los hechos que el autor presenta como muestra de que, aunque cueste creerlo, estamos haciendo las cosas bien.

¿Frustración por hacer las cosas mal?

Sin embargo y hasta que os leáis este libro o lo hablemos en el próximo artículo, hoy quisiera hablaros de algo que me ha acompañado estos años y con lo que es difícil a veces lidiar. Os hablo de la frustración de sentir que, a diferencia de lo que dice el libro anterior, lo mal que parece que hacemos las cosas como especie, la cantidad de crisis que escuchamos en la radio o vemos en la tele y sobre todo las continuas dudas:

  • ¿Qué puedo hacer yo?
  • ¿Cuál es mi rol en esta sociedad?
  • ¿Tengo la posibilidad de hacer algo para cambiar las cosas?

O incluso la sensación de sentirse tan pequeño e insignificante respecto a lo grande que es el mundo y la cantidad de gente que somos que te lleva a pensar… ¿y quién soy para crear cambio?

Solo uno es capaz de conocerse y entenderse y te ánimo a que cojas esa frustración para hacerla motor de cambio. Hay una frase muy famosa de Mahatma Ghandi que dice algo así como: “Se el cambio que quieres ver en el mundo”.

¿Cuál es mi rol en el mundo?

¿Y qué decía Gandhi?

Este pensador y pacifista explicaba que la transformación personal y la social han de ir de la mano. Nunca dice que baste con el cambio del individuo, todo lo contrario. En su lucha por un mundo mejor, Gandhi insistía en que sólo un grupo de personas trabajando juntas con disciplina y persistencia podrá ser capaz de combatir la injusticia. Pero que todo, empieza en uno mismo. 

¿Qué es el efecto mariposa?

El efecto mariposa, que es una teoría algo compleja dentro de las leyes de la física y la teoría del caos, dice que el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede provocar un huracán en EEUU. 

Básicamente esta idea del efecto mariposa se refiere a que la secuencia interminable de hechos, aparentemente desencadenados entre sí, acaban por tener consecuencias completamente impredecibles. Esto es, cómo pequeños gestos pueden desencadenar grandes cambios. 

Con este artículo me gustaría empezar una serie de artículos relacionados con cómo descubrir tu potencial y encontrar tu rol en el mundo, lidiando con la frustración que a veces genera la sensación de no encontrarse o de tener demasiados estímulos a los que hacer caso en tu día a día. 

Dado que el público de estos artículos sois muchas veces estudiantes y profesores, me encantaría traer una técnica que podrá ayudar mucho tanto a profesores, estudiantes, jóvenes o personas del mundo de la educación y que yo aplico en mis experiencias como formador y en proyectos. Me refiero al aprendizaje-servicio

El aprendizaje-servicio

Sin ánimo de enrollarme y con el objetivo de despertaros la curiosidad, dejadme que comparta en este artículo un par de vídeos de Roser Batlle y Juan de Vicente, vídeos que hablan sobre esta técnica de la educación. 

Necesitamos cambiar el rumbo del mundo. He leído a numerosos pensadores y escritores y visto en documentales y foros que explican que nuestra sociedad y nuestra economía está sometida a un cambio profundo y casi imperceptible que nos va a llevar de la cultura del individuo a la convicción de lo colectivo. Y es ahora más que nunca donde el rol de la educación y de los jóvenes tiene un papel esencial.

Dejar de entender el proceso educativo de los jóvenes simplemente desde la educación del talento, el fomento de la creatividad o las habilidades tecnológicas. Hace falta algo más. Con las habilidades y las competencias no vamos a tener bastante. Hay que alimentar una conciencia empática. Una conciencia de servicio.

¿Cuál es mi rol en el mundo?

Una educación en la que los aprendizajes se hacen vivos, se hace funcionales. Salen del libro, de la pantalla del ordenador y cobran sentido. Como estudiante en pleno proceso de descubrir, empiezo a entender mi rol en el mundo y el porqué de lo que aprendo. 

Un ejemplo de ello que leí hace poco fue el de unos estudiantes de 3º de la ESO estudiando los tejidos estaban estudiando entre otros, la sangre. Estos estudiantes empezaron a partir de aquí un proyecto multidisciplinar, en la que activaron una campaña de donación de sangre para entender su funcionamiento biológico, el por qué es importante donar, aprendieron técnicas, trabajo en equipo, colaboraron para su comunidad y sintieron el impacto de sus aprendizajes. Además, el profesor de matemáticas les enseñó estadística a través de analizar los datos del género, las edades o los días de donación de quienes iban a donar sangre para aprender a entender patrones de comportamiento y ¡la implicación en la sociedad de las personas según numerosas variables! 

¿Cuál es mi rol en el mundo?

Desde este enfoque, lo que estoy aprendiendo tiene una utilidad práctica, pero no porque nos lo diga el profe, sino porque nosotros vamos a impactar en el entorno, en nuestra comunidad, vamos a ver el fruto de nuestras acciones generando cambio y teniendo un sentido. El aprendizaje se vincula a una causa social, a una necesidad, a un servicio. Y este servicio es el que da sentido a los aprendizajes. Algo tan simple y motivador como aprender haciendo un servicio a la comunidad.  

La educación esconde un tesoro: la educación es aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a Ser. Y no es una labor de unos, es una labor de todos.

Sobre el Autor

Sergio Lagarde

Sergio Lagarde

Apasionado por viajar, las culturas y las personas, Sergio es un ingeniero con experiencia en proyectos de cooperación internacional y de impacto social en comunidades por África y América Latina. Trabaja como coordinador de un proyecto de educación en África, ha fundado una ONG que trabaja con jóvenes activistas y ha montado una startup de movilidad sostenible.

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